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Crianza en Brazos, Apoyo para los papás

Incluso antes de ser madre, yo ya apoyaba la idea de la crianza y el transporte de los hijos en brazos, así como otros conceptos más amplios que serían más tarde conocidos como crianza afectuosa, natural o instintiva, o carga continua del bebé. Como muchas otras mamás, yo intenté aplicar estos conceptos con mis dos hijos, Van, que nació en 1985, y Gabriel, que nació en 1987.

Los beneficios fueron inmediatos y la promesa para el futuro tan atractiva que pronto me sentí impulsada a compartir este tipo de crianza con otras personas y transmitir así la alegría y la libertad que proporciona la proximidad del bebé en el regazo de una madre. El proyecto del Rebozo Way nació en 1988 y continúa sirviendo a familias de todo el mundo desde entonces.

Aunque yo fui maestra de partos naturales para papás, y aprendiz de partera a domicilio antes de ser madre, no estaba acostumbrada a estar con bebés mayores que los recién nacidos y como madre primeriza, sentía ansiedad y me sentía abrumada. Pero cuando tuve la oportunidad de cargar continuamente a mí bebe y amamantarle cuando era necesario, las cosas marcharon bien.

Llevar al bebe con nosotros, tuvo beneficios inmediatos, los cuales incluían la sensación de sentirme bien con mi pareja y sentir al bebe conectado con nosotros. No estábamos demasiado preocupados por todo el equipo (que realmente no es necesario para un bebé), ni por hacer malabarismos con el chiquitín, o concentrarnos tanto en el bebé hasta el punto de ignorarnos de nosotros. Andar por ahí haciendo mandados o vida social era fácil, y nuestro pequeñín desarrolló los vínculos con sus padres apoyados por esta forma de crianza. Al final yo acabe llevando a mis bebés durante el mayor tiempo que cualquier otra persona que hubiera conocido antes. Normalmente nuestro caprichoso bebé se callaba inmediatamente cuando le cogíamos en brazos; la lactancia a demanda también obraba maravillas. Compartíamos el lecho con ambos bebés lo que hacía que las tomas nocturnas tuvieran una rápida y simple respuesta para el infante hambriento.

Con este nivel de compromiso y con los resultados, pensaba que nada podía ir mal. Aunque aprendí a través del método de ensayo y error que no era lo mejor actuar en forma solitaria (ver "Reflexiones sobre el porte continuo"), me di cuenta que la ayuda no estaba siempre disponible fácilmente, ni llegaba a mí de una manera que yo apreciara necesariamente. En mi propia jornada como madre, así como en las vidas de otras madres que he relatado a lo largo de los años, el equilibrio entre seguir nuestra visión que es lo que sinceramente creemos que es lo mejor para nuestros hijos y el encontrar una forma de incorporar las amorosas intenciones y relaciones de otros no es siempre claro.

Me agradan lo términos crianza "instintiva" e "intuitiva", que a veces se consideran conceptos intercambiables para este estilo de crianza, pero también enfatizan los beneficios de discernir lo que está bien para nosotras y para nuestros hijos y en hacerlo una y otra vez, a medida que estas necesidades van cambiando con el paso del tiempo. Usamos direcciones para crear un patrón de cómo queremos ejercer nuestro papel de padres, o como nos parece que debería ser y lo adaptamos a cada situación y a cada niño individual. Los cambios pueden ser sutiles para que no se alejen mucho de nuestra visión, pero yo creo que la flexibilidad es la clave, para conseguir que este tipo de crianza funcione.
Parece maravilloso (y lo es) y fácil a veces mantener este tipo de relación, otras veces no es fácil en absoluto. En muchos hogares, el padre activamente elige ser el único que gana el pan para que la madre pueda estar con y para los niños y esto puede crear separación y a veces resentimiento en la pareja. Por otro lado, si ambos padres eligen compartir el cuidado del niño y el trabajo durante los primeros años de su vida, las cuestiones económicas pueden causar tensión, aunque la familia mantenga los gastos bajos a través de la lactancia materna, usando pañales lavables, reutilizando las ropas y los juguetes del bebé, preparando sus propios alimentos infantiles, poseyendo sólo uno o ningún coche, y así. Una decisión consciente es esperar hasta construir una estabilidad económica para que las necesidades del niño estén cubiertas en sus primeros años de vida (una posible forma en que una familia podría operar) puede ser una fuente de tensiones, vergüenza o apuro cuando se compara con la forma de pensar de la mayoría, incluyendo a los familiares políticos y otras personas que no comparten las mismas ideas. Después de todo, ¿no es "seguir adelante" "hacer lo que todo el mundo hace" lo mejor que podemos hacer por nuestros hijos?

Ahora recapitulemos: ¿dónde queremos llegar?, ¿Cuál era nuestra visión, nuestro objetivo?, ¿Cómo vemos nuestras interacciones diarias con el resto de las personas así como nuestras prioridades y las suyas dentro de 10 años, o incluso 20 años? ¿Estamos dispuestas a escuchar a otra gente que puede tener opiniones o perspectivas diferentes de las nuestras y ver si tiene algún valor para nosotras lo que quieren decirnos? ¿Podemos reconocer que ellos quieren lo mejor para nuestros hijos, igual que nosotras, y ver dónde nos lleva mantenernos firmes en nuestras propias ideas acerca de cómo criar a nuestras criaturas?
No tenemos por qué cambiar nada excepto estar abiertos y escuchar a quien expresa sus propias opiniones guiado por su mejor intención y por su cariño. Puede ser que más tarde, el consejo que nos ha dado alguien a quien queremos y que a su vez nos quiere, encaje en nuestra forma de vida, sin que sea contradictorio con nuestra propia forma de pensar. Al hacerle saber a la persona que nos aconseja que apreciemos su sugerencia, estamos ganando mucho. Si no, podemos al menos tomarla en cuenta y seremos así respetuosos con los pensamientos amorosos de los demás.

A lo largo de mi experiencia trabajando con muchas familias durante los últimos 20 años - familias que practican o están interesadas en la carga de los bebés y que son en su mayoría seguidoras entusiastas del concepto de crianza continua - he notado 3 cosas:

" Padres como nosotros pensamos que podemos manifestar el estilo de vida mas ideal sobre como es la vida familiar y la crianza, especialmente sobre la carga continua.
" Nuestras familias extensas y el apoyo de nuestra comunidad no parece ser lo que pensábamos que debería ser
" Tendemos a no pedir ayuda aún cuando esto haría que las cosas fueran mejor.

La tribu es el contexto en el que nuestros ideales fueron originalmente fundados. Además la tribu ofrece la base para la seguridad de nuestros hijos, que es una de las premisas básicas de nuestras ideas - una constante, amorosa presencia durante los primeros años que sea internalizada de manera que crezcamos emocionalmente seguros y como pacíficos ciudadanos del mundo.

Muchos de nosotros intentaremos evitar antiguos patrones familiares que no queremos que influyan en nuestros preciosos chiquitines (aunque muchos se los pasaremos sin importar los esfuerzos que hagamos para intentar que no sea así).
También intentaremos evitar a la gente que nos fastidia cuando lo que necesitamos es ayuda; gente que insiste en que nuestra visión es errónea, demasiado dura, demasiado alternativa, anticuada etc. O a aquellos que ni siquiera son capaces de darse cuenta de cuál es nuestra intención, y que sólo sermonean sus propios "deberías" y "tendrías que", los cuáles pueden venir de genuinas preocupaciones amorosas o de repeticiones ciegas de su propio pasado; pero que, en cualquiera de los dos casos, pueden ser muy difíciles de aguantar.

Da mucho entusiasmo saber que los movimientos a favor de la crianza continua han alcanzado el estado en el que adultos mayores, como yo, que han vivido y trabajado en el tema mientras sus hijos crecían, somos ahora capaces de escuchar, que tenemos que acordarnos de prestar atención a nuestra intuición y en cómo hacerlo, podemos volver a nuestra visión y dar consejos basados en estos principios y experiencias con este estilo de vida. Nos hemos convertido más en una tribu a medida que hemos ido creciendo y hemos cosechado los beneficios de nuestras experiencias.

Estas familias a lo largo de los años no han estado exentas de problemas. Esta filosofía no es un punto final al conflicto, a los cambios inesperados o a los retos emocionales; ¡aunque a muchos de nosotros nos gustaría que así fuera!
Los niños criados de acuerdo con estos principios a veces tienen que luchar con una variedad de retos - incluyendo las familias que se trasladan de una comunidad familiar, y ataques externos de agencias sociales mal informadas o críticas, grupos, o ambientes escolares. Incluso los dos miembros de la pareja pueden no estar de acuerdo con esta forma de crianza al ver hasta que punto estos principios influyen en su vida familiar. Otras veces, los conflictos pueden llegar al extremo de violencia doméstica, separación, o divorcio. Cada familia resuelve estos conflictos de una forma diferente, aunque considerando y aceptando que los principios de su forma de vida son inestimables. Los niños criados con estos principios que se enfrentan a situaciones con carga emocional salen mucho mejor parados que otros niños en circunstancias similares, simplemente porque tienen más seguridad interior y autoestima que son los ideales que aporta al niño esta forma de crianza.

No todos los resultados tienen por qué ser los esperados y para algunos de nosotros, esto es una gran decepción. En mi caso, aunque practicamos la crianza continua con lo mejor de nuestras habilidades y tuvimos a nuestro hijo mayor en el nacimiento del menor, aún así hemos tenido que enfrentarnos a las rivalidades entre hermanos. Fue un gran reto para mí cuando nuestros bebés que iban en brazos se convirtieron en niños y después en criaturas de 2 años con mentes independientes. El paso de responder rápidamente a todas las necesidades de mis hijos cuando eran bebés ("los bebés de menos de un año no pueden ser consentidos"), a poner límites claros a sus peticiones y necesidades, cuando empezaron a ser niños más mayores, fue difícil. Ése fue el momento en que más eché de menos el apoyo de adultos comprensivos así como el de más mamás en circunstancias similares. En esa época, yo vivía en una cultura de familias extensas mientras que mi propia familia vivía muy lejos. Por suerte, para la mayoría de los padres que crían así en el siglo XXI, la ayuda es más accesible gracias a asociaciones como Rebozo Way, incluso cuándo no sabemos dónde nos encaminamos.

Pedir y encontrar ayuda es una de las bases para conseguir la estabilidad como madre que porta a su bebé en su regazo. Todos y cada uno de los retos posibles de este estilo de vida - encontrar la mejor forma de llevar a nuestros bebés, dormir juntos o no, cuándo y cómo dormir juntos, trabajar en o fuera de casa llevando a nuestros niños al trabajo o no, lidiar con miembros de la familia y amigos que no nos comprenden e incluso se muestran hostiles- son más fáciles de sobrellevar cuando tenemos el apoyo que necesitamos. Los hombres y las mujeres que hemos decidido la paternidad en brazos, nos sentimos más equilibrados y competentes cuando hay madres, padres y otros con quienes podemos compartir nuestras preocupaciones, preguntas, y momentos de alegría. Tratar de encontrar a alguien más --es lo que hay que hacer como un parte de la filosofía de la paternidad en brazos.


Bárbara Wishingrad
Santa Barbara, California
Noviembre de 2003

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