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Medidas para el parto: con el Rebozo

Historia del uso del Rebozo para el parto
El Rebozo ha sido utilizado en México por las parteras tradicionales desde tiempos ancestrales para reconfortar a la embarazada cuando siente dolor o incomodidad y para "acomodarle" al bebé con el fin de lograr un parto más fácil.

Mediante una técnica, conocida con el nombre de "Manteada", la partera realiza una serie de movimientos con el fin de relajar a la mujer para que se sienta más cómoda y confiada; luego procede a corregir la posición del feto con la ayuda del Rebozo y una serie de técnicas especiales de masaje en el abdomen y la cadera que se conoce con el nombre de "Sobada". Así, en una combinación de masajes y movimientos realizados con el rebozo, "acomoda" al bebé que ha de nacer. La partera normalmente utiliza esta técnica antes de que ocurra el parto; pero también puede recurrir a ella durante el trabajo de parto mismo.

El Rebozo para cargar al bebé
Adicionalmente, el Rebozo es el medio para cargar al bebé mientras la madre realiza múltiples tareas de la vida cotidiana, favoreciendo así la relación afectiva y la interacción entre mamá y bebé. El infante cargado con el Rebozo, está en contacto con el pecho de su madre. Duerme, se amamanta y socializa con lo que le rodea; en pocas palabras, es un nido maravilloso. Cuando, con la ayuda del rebozo, se coloca al bebé cerca del pecho, mamá y bebé se encuentran a una distancia ideal para el contacto visual y además tiene acceso al seno para amamantar. El Rebozo ofrece un apoyo correcto para su cabeza y su columna vertebral.
Algunos estudios de investigación han comprobado que los bebés cargados por sus madres con el rebozo, tienen un mejor desarrollo neurológico que los que son colocados en carreolas, o en sillas de plástico. Es lógico que el bebé que está en contacto con el cuerpo de su madre durante más tiempo - percibe sus movimientos, siente su cercanía y su calor - se siente más cómodo, tranquilo y seguro.

El uso del Rebozo como medida de confort para el parto
Yo he encontrado que existen otras muchas maneras en las que el Rebozo puede utilizarse para facilitar la relajación y la comodidad de la mujer, tanto durante el embarazo, como en el parto.
Hoy en día y apoyada en la evidencia científica, existe una preocupación por los efectos que puedan tener las intervenciones médicas y la medicación durante el parto normal. Debido a ésta preocupación, en los últimos años se ha incorporado a la práctica en los cursos de preparación para el parto, diversas estrategias y recursos no farmacológicos para aliviar el dolor del parto y facilitar su evolución normal.
Todas las educadoras perinatales y las doulas estamos familiarizadas con las estrategias de confort para el parto propuestas por Penny Simkin y Ruth Ancheta, en su libro "The Labor Progress Handbook". Yo he encontrado que en prácticamente todas las técnicas que las autoras proponen, puede incorporarse el Rebozo. Por ejemplo: la técnica del toque suave usando los flecos del rebozo, en combinación con aromaterapia, favorece la relajación.
También es una herramienta para promover la concentración de la mujer, se centre en sí misma y se ponga en contacto con sus instintos y su fortaleza interna. La presión ligera del rebozo que se coloca como turbante alrededor de la cabeza, junto con la estimulación de puntos de presión en la nuca, afloja la tensión y disminuye distractores externos (ruidos, luces, etc.) logrando así un medio ideal para la visualización mediante imágenes positivas de una experiencia de parto normal y natural.
Muchas mujeres en el trabajo de parto, sienten la necesidad de presionarse la cadera, durante las contracciones o entre éstas. La contrapresión que se ejerza con el rebozo sobre los huesos ilíacos puede disminuir el dolor.
Las parturientas que se quejan de dolor excesivo en la región lumbar, encuentran efectiva la estimulación de termoreceptores (mediante compresas frías o calientes). El rebozo puede sostener cómodamente una bolsa de hielo envuelta en una toalla y disminuir la sensación de dolor.
Las mujeres durante el trabajo de parto, sienten la necesidad de sostenerse la parte baja del abdomen cuando se encuentran de pie. El Rebozo puede servir para que su pareja le sostenga el abdomen mientras realizan juntos un "baile lento" que promueve una mayor efectividad de las contracciones uterinas y el progreso del parto.
Cuando el trabajo de parto se inicia con la cabeza del bebé en posición posterior, el parto suele ser más largo, cansado y doloroso para la madre. Movimientos de la pelvis y ciertas posiciones adoptadas por la parturienta, suelen corregir la posición posterior del feto y facilitar que rote a una posición anterior, lo que a su vez ayuda al progreso del parto. Por siglos, las parteras tradicionales han utilizado el rebozo para realizar la técnica de la "manteada" y corregir la posición del bebé que se presenta en posterior, o bien que no está bien alineado con el eje del canal del parto. Esta técnica, que originalmente se aplica con la mujer acostada sobre su espalda, puede también ser aplicada por la doula en cualquier posición en la que la madre se coloque (parada, sobre manos y rodillas o acostada).
Cuando la mujer elige colocarse en posición de genu-flexión (de rodillas e inclinada hacia delante recargada sobre sus brazos), el rebozo puede servir de apoyo para el peso del abdomen, si esto favorece su comodidad.
La pelota para el parto ha suscitado cada vez mayor interés y es muy popular entre las enfermeras-parteras, médicos, doulas y educadoras para el parto, por ser ésta un artículo muy versátil cuando se utiliza como medida de confort para el parto. El rebozo sirve de apoyo para que la madre se siente y pueda moverse libremente sobre la pelota con mayor seguridad y confianza.
Durante la etapa expulsiva, el rebozo brinda un medio de apoyo para "asirse" y realizar los esfuerzos de pujo con mayor efectividad. Cuando la mujer puja en posición semi-sentada, con ayuda del rebozo, se hace más efectivo su esfuerzo a la vez que favorece la relajación de los músculos del piso de la pelvis.
La posición en cuclillas para pujar, es muy efectiva porque se amplían al máximo los diámetros entre los huesos de la pelvis. Una de las ventajas de pujar en posición de cuclillas es que la columna adopta la forma en "C", con lo que el bebé se acomoda y termina de descender por la pelvis con mayor facilidad. El rebozo se utiliza para dar estabilidad a la mujer cuando adopta la posición en cuclillas.
La sabiduría de nuestras mujeres indígenas queda claramente plasmada cuando se hincan para pujar a horcajadas. El rebozo ofrece el medio de sostén para realizar mejor el esfuerzo. No hay que menospreciar la sabiduría interna de la mujer, que sin preparación ni información, sabe exactamente lo que le pide su cuerpo para ayudar en el nacimiento de su hijo. En muchas culturas cuelgan una cuerda para "jalarse" de ésta, al tiempo que empujan a su bebé para nacer. El rebozo sostenido por la doula, asemeja a la cuerda que suelen utilizar.

En un documento publicado en el Journal of Nurse Midwifery, se menciona que el ACNM (Colegio Americano de Enfermeras-Parteras) ha adoptado el eslogan: "Escuchen a la Mujer" y describe que cada mujer es experta acerca de su propia vida y que los profesionales en el campo de la atención materna están tomando en cuenta los reportes de antropólogos, sociólogos, psicólogos y de demás investigadores involucrados en estudios de la mujer, acerca de la experiencia del parto desde la perspectiva de las madres. Mencionan que la importancia del bienestar emocional, psicosocial, espiritual y físico de la mujer, finalmente está siendo seriamente considerado. La ACNM comenta que es muy importante "escuchar a la mujer" y han decidido buscar la forma para asistirla, de tal manera, que la experiencia de su embarazo y parto fortalezcan su identidad y unidad de su familia tanto como la de su propia vida. Están considerándose también, los medios para que el proveedor de salud fomente la autoestima en la mujer así como su habilidad para respetar y creer en su propio cuerpo y permitirles hacer las cosas a su manera. Utilizar las palabras, tono de voz, acciones, procedimientos y entorno que ayuden a la mujer a sentirse cuidadas, protegidas, seguras y con mayor poder.

El rebozo es una prenda familiar para la mujer, y dista mucho de tener el aspecto de muchos de los objetos del quehacer del médico en los hospitales. La bolsa Lamaze para el parto (en la que las mujeres llevan artículos con los que puedan aliviar las incomodidades del parto), puede incluir un rebozo que se utiliza para potenciar las efectivas estrategias de confort para el parto descritas por Simkin y Ancheta.
Todas las medidas para disminuir la ansiedad y relajarse, son fundamentales por el efecto que tiene el estado emocional de la futura madre para la evolución del parto normal. El estrés y el dolor son factores que interfieren en el progreso normal del parto. Las estrategias no farmacológicas favorecen, tanto la relajación como la disminución del dolor, sin el peligro que implican los efectos negativos que puedan tener los medicamentos.
El parto es un evento de salud y es un proceso fisiológico y natural; sin embargo las posiciones inadecuadas del bebé durante el parto, dificultan y prolongan el trabajo de parto o el expulsivo y son el origen de muchas intervenciones médicas incluyendo la administración de anestesia (bloqueo), la aplicación de fórceps y la necesidad de realizar una cesárea. El parto que se prolonga más de lo normal es también fuente de dolor y ansiedad para la mujer. No debemos olvidar tampoco el bienestar del bebé, que se verá afectado con un parto difícil y prolongado.
Si bien el uso del rebozo como medida de confort, no ha sido documentado científicamente, sí existe evidencia científica de los resultados favorables con el movimiento, cambio de posiciones, balanceo pélvico y posiciones verticalizadas de la mujer durante el parto.
Mediante la libertad de movimiento y la adquisición de posiciones a voluntad, la mujer está activa y en control de sí misma durante el proceso del parto. Este "control" o sensación de poderío y maestría, ha demostrado ser de los factores que determinan la satisfacción de la mujer con la experiencia de su parto. Una madre satisfecha con la tarea realizada al dar a luz, incrementa su autoestima, su confianza y fortaleza interna. Estos son atributos que favorecen la adaptación que ella requiere para iniciar la crianza temprana con el hijo de una manera más confiada, tranquila y segura.


El rebozo es un artículo que ha despertado gran interés en mí, por su versatilidad, su historia… porque es parte de mi cultura…de mi gente... Lo he utilizado en muchos partos y he encontrado una gran aceptación de parte de las mujeres durante el gran esfuerzo que representa dar a luz a un hijo.
E.P.P. Guadalupe Trueba

Guadalupe Trueba es Eduradora Perinatal certificada por Lamaze International, doula certificada por DONA (Doulas of North America) y ha dedicado su vida profesional de más de 25 años en el bienestar y la salud integral de las madres, sus bebés y sus familias.

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